
*Coche oficial utilizado por el alcalde de Ripollet,Sr Juan Parralejo.
En Catalunya se ha instalado de tal forma la cultura política del coche oficial entre los gobernantes de bajo rango que cualquiera de ellos que no acuda a algún lugar investido de la dignidad del cargo —coche, chófer y a ser posible guardaespaldas— parecería que, desnudo de signos externos, no vaya revestido de la autoridad que le otorgan los votos de los electores. En la dirección contraria a este pensamiento va la opinión pública, cada vez más sorprendida de la proliferación de coches oficiales.

3 comentarios:
¡A pie que deberían ir todos!
Estais haciendo un gran trabajo día a día.
Un abrazo
Muy lamentable, lo que explicais.
Edmundo.
Que cara tiene el señor alcalde, Vergüenza le debería dar utilizar el bien publico para comprarse un coche que con la excusa de oficial va luciendo por ahí de gratis, sin pagar nada de su bolsillo por el.
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